A veces en el acto de odiar amamos, y en el de rechazar deseamos, porque aunque no lo soportemos somos contradictorios.
La contradicción nos mantiene vivos, nos hace avanzar.
Una parte nuestra dice “si” y la otra “no”, y en esa contradicción está la vida.
1 comentario:
juliiii no entiendo un pomo esto del blog.. despues me enseñas.. un beso.. te kieroooo muchooo y lo savesssss
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